viernes, 28 de octubre de 2011

PERDONO PERO NO OLVIDO

El Arte de Ser Persona
De los temas más difíciles que un ser humano pueda digerir, es el  tema del perdón.  Esa palabra  que nos pone a prueba  cuando  hemos sido victimas de un daño  y nos  coloca    frente  a la cruel  decisión  de llevar  una posible vida  buena,  o la de quedarse con la carga  o resentimiento  de lo que pasó.

El resentimiento como   la repetición de ese sentimiento que se vivió,  se manifiesta  en esa lenta acumulación  de un pasado  donde  germinó    la desilusión, el dolor, el abandono,  y el coraje herido; el suplicio emocional  que terminó  en  una tortura  para el  alma, la  cual una vez se evoca, enferma el corazón  y el cuerpo, y la razón entra  en ruptura, con estúpidos pensamientos en contra de nuestro actuar, proyectando  ya sea  en  odio o miedo, hacia lo que nos hizo o hicieron  daño o hacia lo que creemos nos puede hacer daño, que nos lastima  y a su vez  lastimamos a quienes nos rodean.

Algunas veces  por miedo  inculcado desde la niñez   doblegó  nuestra voluntad,  e  hizo que  equívocamente  se  entregara todo lo que creíamos era nuestra vida y nuestro amor.  Es el gran miedo  a vivir nuevamente  la  carencia  de algo o alguien  que  en algún momento  sentíamos nos lo merecíamos. Otras por que en forma inconsciente anduvimos en caminos equivocados que  de pronto  cobraron  de  manera despiadada una equivocación.  Y en el peor de los casos, porque fuimos  victimas  sin querer de los errores de otros seres humanos,  En todos los casos   en mayor o menor escala se ocasionó un daño.

 Y ahí entra  la sociedad  a imponernos  esa dulce palabra  utilizada hace mas de dos mil años, sin tener en cuenta   si  estamos  o no preparados  para otorgar  ese alivio   y  consideramos erróneamente  va a ser bandera  para que los que nos  lastimaron  continúen en burla por el camino de la vida. No sabemos que hacer  con esa pesada  y obligatoria carga de corte religioso antiguo por el cual se toma una actitud de artificial tolerancia o un reconocimiento  de que el ofensor  tenía  la razón.

El Arte de Ser Persona
Pero  ese es uno más de los grandes retos que significa  tener el Arte de ser persona; aprender a  perdonar.  Pasan años y es difícil para el ser humano  entrar en esa conciencia, pues como seres vivientes primarios no aceptamos que para nuestro crecimiento es mas fácil  descargar ese dolor  y seguir   en nuestro paso por este planeta en forma  liviana, cargándonos mejor de experiencias bellas como son la del servicio, la compasión, los valores, la sabiduría y el amor.

El perdón es difícil, -vaya si es difícil - sobre todo cuando  vivimos  en forma constante   la lesión causada.. Y peor aun cuando tratamos de sacarla y en forma despiadada nos  continúan maltratando, bien  sea en forma física, moral, o emocional. La continuidad   de ese daño  en forma  consiente o inconsciente,  que nos lacera  paulatinamente, nos pone en jaque. Y nos preguntamos perdono? Y si perdono, olvido?

Pero  así es  la vida. Pueden pasar años  y no poder olvidar. Lo importante  es reconocer que cada vez que nos acordamos se  prende el swiche  del sufrimiento, y   empezar a llenar  esos vacios que lesionaron nuestra humanidad. Ya sea  aprendiendo de esa experiencia y enseñando a otros  a que no vayan a cometer  el error que en algún momento nos victimizó , o simplemente depositando en su alma   las cosas lindas que nos otorga la naturaleza, la sensibilidad, y la dicha  de  continuar  con la vida  dejando   poco a poco   a que el  rio  de la  sensatez  que nos conlleva a  la madurez  limpien  el  barro  que   como  secuela  dejó el daño cometido, y guardar  en nuestro intelecto, y en nuestro espíritu  la gracia  innata de la divinidad.

martes, 25 de octubre de 2011

SOMOS SENSIBLES O SENSIBLEROS

El Arte de Ser Persona
Una vez   un perrito  estaba cerca donde se encontraba dando a luz en ese momento una gata a sus cachorros. Este  se acerco y en  su instinto animal,  vio a unos de los pequeños que se había salido de un improvisado lugar, y  aun sangrante lo cogió en su boca y se lo entrego en un acto de solidaridad a su madre,  pues veía el dolor de  ésta  cuando aun pujaba por sacar sus críos. En ese momento  el niño hijo del  dueño de la casa donde se encontraba la materna, lloraba amargamente porque  su juguete  se había roto. Estaba cerca de la gatica que pujaba y no disimulaba el dolor que estaba sintiendo. El niño  seguía llorando por que se había roto  lo que el pensaba en ese momento  era a lo mas importante. De otra parte su padre veía televisión y solamente  regañaba  continuamente por el llanto de su hijo, y miraba de reojo al pobre animal que se levantaba y volvía a acostarse porque no podía  terminar su tarea.

Esta historia  es una mas de las que continuamente vemos y escuchamos  y donde no podemos diferenciar  la sensibilidad de la sensiblería.  Muchas veces nos ha pasado, estamos cerca de un ser vivo que se encuentra en una situación angustiante, pero nos importa mas  algún articulo que creemos que es necesario y no prestar la debida atención a quien realmente lo necesita.

La sensibilidad de una persona empieza precisamente cuando  tiene esa facultad  de percibir los estímulos externos e internos a través de los sentidos. Es esa  propensión natural del hombre a dejarse llevar de los afectos de compasión humanidad y ternura. Esa facultad   que hace que  esos pequeños detalles toquen suavemente nuestra alma  impregnándose en nuestra  piel,   apretando   nuestro corazón  y sintiendo en carne propia   lo que el otro ser vivo esta sintiendo , pensando de inmediato  cómo poder ayudar, dándole importancia  a la gran satisfacción de un deber que debemos cumplir.

Pero no, la sensibilidad no nos ha tocado. Puede mas  ser un ser humano, que  empezar a pensar como persona.  Siempre estamos hablando de una apertura de conciencia. Pero que es eso? Oímos constantemente que hay que despertar, pero realmente lo hacemos o tomamos medidas para ello?

El Arte de Ser Persona
En el ejemplo anterior, el niño a pesar de ser un niño,  confunde su egoísmo con su necesidad. Se interesò mas por su juguete roto, que al sufrimiento de un ser vivo. Duele ver que constantemente los  seres humanos dan más importancia  a todos  los  elementos que los rodea,  convirtiendo los vehículos, sus propiedades, y sus elementos de uso diario como   el estandarte de adoración, enseñando a sus semejantes  el egoísmo, que poco a poco se va degenerando en egolatría.

Debemos darnos cuenta que la sensibilidad  abre nuestra mente. Nos da la oportunidad de ayudar y de ayudarnos, porque a medida que nosotros sentimos que debemos ser solidarios, nuestra mente altruista, empieza a  convertirse en  ese gran computador, que da las órdenes para una vida mejor. Nuestro servicio debe ser de corazón,  y la  sensibilidad debe tener un rinconcito  en nuestra alma. No debemos  ver la vida, como  paso  obligado,  sino como  la universidad donde podamos crecer  tanto espiritual como amorosamente.

Cuando Despertamos  en conciencia o despertamos  espiritualmente   cambiamos nuestra percepción  y empezamos a  pensar  que  somos humanos, que   somos   una especie de carne y hueso, que sentimos,  que respiramos, que no estamos solos en este planeta,  y  además que todo lo que pasa, de una  u otra forma pueda afectar o dar satisfacción al entorno que nos rodea. Sentimos que debemos mirar un poco más allá, sin descuidar el presente, y  podremos decir que la sensibilidad ha empezado a aflorar en nuestras vidas siguiendo  nuestro camino como personas que sabemos  comportarnos como tal, con sus errores,  sensateces  y madurez.

Pero lo confundimos contantemente  con la sensiblería,  ese sentimentalismo exagerado trivial o fingido,   y que hace pensar que ese ser humano esta sufriendo enormemente por cualquier situación ya que no tiene  control de sus emociones y que puede terminar manipulando una situación. Una cosa es ser sensible por lo que pasa y otra cosa es acudir a la sensiblería como medio de demostrar que se  tiene sensibilidad. 

domingo, 16 de octubre de 2011

CRISIS DE LA SENSATEZ HACIA EL DOLOR DE LA MADUREZ

El Arte de Ser Persona
Continuamente  escuchamos  en la vida que no somos maduros, que somos inmaduros, dejándonos  con la  sensación  de pensar que fue lo que dije, que estoy haciendo, o que malo he hecho.  Los seres humanos somos por naturaleza de especie un poco  ignorantes para hacer de vez en cuando   este tipo de apreciaciones. Respondemos con un ego  primario y vanidoso  manifestando que otros individuos no son lo completamente maduros, o simplemente manifiestan   con alarde  “tan  inmaduro”.

Extraña mucho pensar en una bien llamada madurez. Pensamos inmediatamente  por qué nos dicen inmaduros, si somos personas responsables, que hemos hecho las cosas aparentemente bien, que a pesar de que hayamos cometido nuestros errores, hemos llevado una responsabilidad, y por consiguiente, porqué nos dicen inmaduros? El concepto de la madurez es uno de los mas difíciles de definir en términos justos. Quien define lo que es madurez?, cuáles son los parámetros para definir esta palabra?  La sensatez nos lleva al camino de la madurez.

Pero  el solo  pensar en la sensatez nos hace entrar en crisis. La confrontación con uno mismo no solo lo enfrenta con su yo interior, sino en cómo  exponerse ante los demás.  L a sensatez es algo tan sutil, Para lo  que una persona es sensata, prudente, cuerda, para otro individuo  no lo es. Es cruel sentir que en  algún momento  de la vida no se tiene seguridad emocional; especialmente la aceptación de sí mismo, o que no se  está siguiendo los patrones erigidos en una sociedad, en relación con  normas a seguir  o que no se está haciendo lo que uno le gustaría hacer..

El Arte de Ser Persona
 Escuchar comentarios como éste de : “ madure “ lejos de lesionarnos, nos debería enriquecer y pensar  que ese ser, esta botando  sus propios  errores, sin darse cuenta que es lo que está diciendo. Se olvida el individuo que la madurez  tiene que ver es con la comprensión que tenga uno hacia los seres humanos, con la voluntad de servir, con mantener un proyecto de vida, con la forma de salir de una situación que nunca previó  porque  las personas que los criaron le dieron todo “mascado” y no le enseñaron a manejar una determinada situación, y  se ahogará en un vaso con agua,  de defender sus derechos respetando  a los demás, de tener  como  salud mental la capacidad de amar, amarse   y trabajar por su  excelencia,  de ser responsables, activos y mantener  el espíritu de la autocritica.. Se dice en forma muy popular que la madurez  está relacionada con la naturaleza  y viene de madurar  es decir que un fruto está en su punto.. Eso es la madurez, entregar lo dulce a  la vida. El vivir situaciones es importante. La experiencia,  como decía el filósofo Pascal, no son todas las cosas que nos han pasado, sino las que nos han pasado y hemos reflexionado sobre ellas. Entonces nos  deberíamos  preguntar  ¿Cuántas experiencias hemos reflexionado?


El Arte de Ser Persona
 Los  individuos  inmaduros no  tienen una teoría de la vida con fundamento en cuyos términos encuentran significado y dirección. Estos seres  pasan de un estado de ánimo a otro, de un día para otro, pasan de la euforia a la melancolía. El inmaduro es desigual, variable, irregular No encuentran nada que producir, no tienen nada interior en  que trabajar o hacia que trabajar. Su sentimiento de inferioridad o complejo, lo lleva a compensar con mayor o menor éxito su deficiencia. Encuentra siempre limitaciones hacia el logro de sus aspiraciones, se siente impotente para  llevar a cabo sus necesidades. Quieren llamar la atención de los demás, se auto  elogian con  pertenecer a  una religión, a  un cargo, se miden por cuanto tienen económicamente,  cuanto han estudiado sin saber para qué o porquè estudiaron eso,   sienten que nunca harán algo grande por si mismos, porque no sacan a flote las virtudes de otras personas para el desarrollo de sus metas. Depositan la responsabilidad en otras personas por temor al fracaso.


Ningún irresponsable puede llegar a ser considerado como maduro. Recuerde para tener El arte de ser persona:

MADUREZ es la habilidad de controlar la ira y resolver las discrepancias sin violencia o destrucción. 


MADUREZ es paciencia. Es la voluntad de posponer el placer inmediato en favor de un beneficio de largo plazo. 

MADUREZ es perseverancia, es la habilidad de sacar adelante un proyecto o una situación a pesar de fuerte oposición y retrocesos decepcionantes. 

MADUREZ es humildad. Es ser suficientemente grande para decir "me equivoqué" y, cuando se está en lo correcto, la persona madura no necesita experimentar la satisfacción de decir "te lo dije". 

MADUREZ es la capacidad de tomar una decisión y sostenerla. Los inmaduros pasan sus vidas explorando posibilidades para al fin no hacer nada. 

MADUREZ significa confiabilidad, mantener la propia palabra, superar la crisis. 

Los inmaduros son maestros de la excusa, son los confusos y desorganizados. Sus vidas son una confusión de promesas rotas, amigos perdidos, negocios sin terminar y buenas intenciones que nunca se convierten en realidades.


MADUREZ es el arte de vivir en paz con lo que no se puede cambiar
                                                                                                                                
El individuo inmaduro o no maduro tiene personalidad no asertiva, no defiende sus derechos; puede estar haciendo una fila y alguien se le coloca adelante y no dice nada; solicita un plato en un restaurante y no se lo traen de su agrado y paga: fuera de eso sentirá indirectamente un complejo de inferioridad que lo exterioriza con comentarios  de sobrades  y  algunas veces pueden tornarse agresivas para demostrar su presunta superioridad. La persona asertiva o madura  defiende sus derechos, y manifiesta que el también está haciendo la fila  y solicita respeto,  o manifiesta en forma cortes que el plato que le están trayendo no está en las condiciones pedidas y solicita de igual forma su cambio.

 Por eso dentro de  las características para tener el  de ARTE SER PERSONA,, es muy importante analizar  que la madurez no representa solamente  emitir un  concepto más en la vida de los seres humanos. Es una forma de actuar, de relacionarse con los demás y de respetar lo aceptable socialmente.

jueves, 6 de octubre de 2011

LADRILLAZOS MENTALES

El Arte de Ser Persona
La ironía  y el  sarcasmo,  se han caracterizado por ser  dardos que van directo al ego de los seres humanos. Molesta cuando  no se encuentra preparado  el  individuo emocional, mental, intelectual y porque  no espiritualmente,  y cuando no acepta con tolerancia y humildad,  los planteamientos  emitidos por sus semejantes.

Da risa  pensar que uno ha transitado  en la vida,  empleando alguna vez  la ironía.  Pero lo peor del caso es que siempre se ha confundido con lo satírico, y lo sarcástico. Nuestra  bien   llamada autoestima, ha  desbalanceado  emociones que llevan a una confusión referente a lo que se podrían ser los diferentes significados que empleados en forma desordenada,  han ido lesionando poco a poco  nuestra personalidad.  Desconocemos la diferencia   que existe entre la ironía como una  figura retorica que consiste en dar a entender lo contrario de lo que se dice,  que en su momento puede ser  picaresco,  lo  sarcástico que ya traspasa los limites de la tolerancia, y respeto,  ya que se infiere  como  una burla  sangrienta, mordaz, que se puede utilizar para  ofender o maltratar a personas o cosas, y la sátira que lejos se encuentra de pertenecer  al estadio de dialogo, ya  que  es una figura que  se expresa mediante verso o prosa para inferir por escrito  una burla que se hace.   

En todos los casos la tolerancia   juega un papel importante  ya que se encuentra  supeditada al grado de  relación con que se traten las personas, bien sea  por  familiaridad,  amistad o   convencionalismo  económico o laboral.

El Arte de Ser Persona
Ubicándonos en la tolerancia, saltan a flote  la capacidad de discernimiento con que tomamos  estas determinada situaciones  y la utilizamos para   sacar provecho de ello, o simplemente para hundirnos  en el remolino del sufrimiento. Es doloroso pensar que  la tolerancia  ha permeado  los limites del  respeto, confundiéndose lentamente  con una tolerancia malsana que  raya en el “aguantar” una determinada  situación  y darle paso a la  elasticidad de pensamiento   con el cual se  permite  traspasar  las barreras  de la paz interior. Hay que tener presente que la tolerancia es fácil de aplaudir, difícil de practicar, y muy difícil de explicar.

Cuando nos encontramos con todos estos “ladrillazos mentales”, nos  surge  un gran dilema: como hacer para poder tolerar sin poder utilizar la ironía o el sarcasmo? Oímos irónicamente, “viva y deje vivir” la que conduce lentamente a la indiferencia de genero. Pero cuando tenemos  una emoción alta, que conlleva a una buena autoestima, surge  la tolerancia activa que viene a  significar solidaridad, sin  dejar que se vulnere  la actitud; hay que tener en cuenta que del modo  que obramos  en contra de otros, atenta contra la misma naturaleza que nos rodea, ya que ella misma pide respeto mutuo. Hay que aprender a ayudarnos unos a otros  a soportar la carga de  una existencia que puede resultar si se  quiere penosa  pero pasajera. Las pequeñas diversidades  de los ropajes  que llevamos en esta existencia,  las lenguas  con las cuales les damos ridículos usos, las insensatas opiniones, no deben ser motivos de odio y de persecución.

Debemos pensar desde ya en la  convivencia pacifica, reconocer en los seres humanos,  su individualidad, sin dejar de lado que se pueden aceptar con tolerancia, pero sin  entrar en el conflicto interior  de permitir elásticamente  que se  pisotee un derecho ya adquirido  como es el  de la dignidad de ser  persona  y entrar a aguantar  bajo “la virtud”  de una  tolerancia pasiva o malsana, o todo en aras del amor.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

EL OLVIDO DE LA GRATITUD

El arte de ser persona
Como seres humanos  determinamos las prioridades  a seguir para  enfrentar   la vida. Esto es  aplicable para el buen desarrollo de los objetivos. Por consiguiente   hemos pasado por muchas  etapas, y en alguna de ellas  por no decir casi todas,  estuvimos  con personas, que protagonizaron con nosotros  historias, sueños, alegrías y desengaños.  Igualmente  nuestro  núcleo proximal, compuesto por familia, compañeros de infancia y adolescencia, pareja y amigos mas cercanos esculpieron  rasgos  que dejaron huella  en nuestro comportamiento.

A la par, nuestro ego fue  creciendo   arrastrando  tatuajes mentales, paradigmas y creencias  limitantes habituales  que  traspasaron  las barreras  de la lógica,  lealtad, ,consideración,  y porque no  compasión,   y nos llevaron a  olvidar  la importancia del reconocimiento   hacia los seres humanos cercanos los cuales   también estaban    en  el difícil  arte de  ubicar su lugar en el planeta y así desarrollar  la misión  que  todos debemos cumplir.

Como  personas  fuimos  educadas en principios y valores.  Pero pudo más  el  compromiso, hacia las metas competitivas, para que consideráramos como bandera  que valíamos más  por  el éxito económico y no por nuestra formación intelectual y espiritual.

Dentro de  esta  formación,  la lealtad, la benevolencia, el reconocimiento, la conmiseración, y el respeto  encontraron en nuestro ser  un porcentaje pequeño   para germinar. Si bien es cierto que la crianza determina el terreno  donde  se abonan todos los valores, y estos de pronto han brillado  por su ausencia,  es de anotar, que relacionándonos    adecuadamente con el núcleo  antes citado,    ese campo estéril podría  nuevamente  cultivarse    y así retomar  la satisfacción que produce  el   respeto y consideración hacia uno mismo, y empezar a pensar que esas mismas virtudes nos fueron dadas sin valor monetario a cambio, con el compromiso de hacerlas valer hacia  el resto de la humanidad.

El arte de ser persona
La gratitud como sentimiento que nos obliga a estimar  el beneficio o favor que se nos ha hecho, o en algún momento se ha  querido hacer, y que de alguna manera nos obliga a   corresponder al mismo,  ha encontrado  limitaciones, ya que el  ansia de poder  castra  las  empequeñecidas mentes y aleja   la gran  alegría que produce  el   entregar  al semejante  una retribución  o  compensación   a algún momento vivido , y porque  no, a la dedicación  que   en alguna  época ese ser  tuvo hacia nosotros.

Esta misma gratitud perdida en el limbo  de las palabras pronunciadas por personas  que en un aire de  egoísmo ,vanidad  y soberbia manifiestan: “era su obligación”, “no me acuerdo”,   “quien lo manda” “no se lo merece” conlleva   lentamente   al empobrecimiento espiritual, ya que la grandeza  del   ser humano   radica una vez  encuentra  el Arte de ser Persona,  en   sacar a flote   la bondad del  alma y entregar  a través  de  las  virtudes y cualidades, como mínimo el reconocimiento y consideración  adecuado,  a los seres  que en su momento sirvieron de apoyo  en cualquier modalidad, y  no  olvidar  que en el gran ciclo del universo ,  se    determina      saborear  dulce o amargamente  la  recompensa   de nuestras actuaciones,  buenas o malas, con errores  y defectos,  con  destiempo y aciertos,  que obligan  a recordar que no estamos solos  y que somos arropados  por una misma energía la cual  no debe ser  filtrada por   el olvido o desprecio  de los beneficios recibidos ,  llamado  INGRATITUD.

Dedico  este comentario, a todas las personas  que en algún momento  olvidaron  el sagrado deber del “deber” y pensaron  mas en  tener el “querer “.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

El umbral del Respeto

Desde hace algún tiempo he sentido la necesidad de descubrir  cuál es el umbral  que delimita  el no meterse en la Vida Privada de los seres humanos. Normalmente hemos  oído siempre  como  principio  el respeto  a las personas. Ese derecho  que esta establecido en la Constitución;  esa premisa  que indica que el respeto de una persona termina donde   comienza  el respeto hacia los demás. Siempre  hablamos de esa palabrita que yo más bien  denominaría palabreja pues ya esta usada, trajinada, subutilizada esclavizada  y suavemente manipulada.

Que entendemos por respeto?- el respeto   en términos   enciclopédicos   se define   como la veneración, o el acatamiento que se hace a uno. O una manifestación de acatamiento que se hace por cortesía, pero en últimas el respeto es eso Cortesía.

Los gobernantes han tenido respeto  por los seres humanos  que están en una sociedad?,  o son los mismos gobernantes los que establecen  las leyes  que dan el aval para cometer delitos?, entonces  de que respeto estamos hablando.

Escuchamos siempre que existe  aparentemente   diferencia entre vida pública y vida privada.  Se entiende como vida publica, aquella en que se permite que todo el mundo entre, opine, juzgue y condene. Y  como vida privada se entiende o presume  la no intromisión de opinión, y juzgamiento de lo  que uno piensa,  es su vida, teniendo en cuenta que su escala de valores esta condicionada por su entorno, en el que se crio. Esa vida (su vida) que en algún momento no hubiera podido germinar  sino hubiera habido la intromisión  de las dos personas que “trabajaron” en la confección de ese ser humano. Entonces llegamos, crecemos, tenemos cambios  emocionales, fisiológicos, característicos  y ordenamos “ES MI VIDA PRIVADA”.

La privacidad del ser humano es inherente para su crecimiento; hay momentos  en que los pensamientos y  el apoyo  de la soledad se hacen  necesario para poder  discernir  entre lo que esta pasando, lo que  está enfrentando, y lo que se debe hacer con lógica. Como establecer eso si no se tiene un momento de privacidad?. Pero eso pertenece al ámbito de lo mental, de lo intelectual, de lo no tangible, de lo espiritual. Aquello no se puede coger, medir, pesar, ni tocar. Aquello es eso: MIO. El resto,  tangible, medible, a quien pertenece?

Curiosamente nos enseñaron desde pequeños  en  la escala de valores el cooperativismo, la solidaridad,  y el servicio. Crecimos con esa convicción. Pero a medida que   avanzamos en el duro camino de la vida, aparecieron  y entraron  sutilmente  los anti valores: el egoísmo, la egolatría, la envidia, y el  ego. No el ego altruista, sino el ego primario. Ese que hace campo en las mentes de los individuos  mediocres, que observan a una determinada “persona”  avanzar por la vida con un aparente éxito, que lamentablemente confundimos con su poder adquisitivo económico. Donde esta el aprender a  conocer  una persona?, a observar  si tiene esa sensibilidad que dan los verdaderos valores? Donde esta ese amor que religiosamente ha sido enseñado y que así sea  religioso  es   universalmente benévolo?

Pero cuando  se entra a ser solidario, servicial, cooperador, entonces con gran desfachatez  recibe  las palabras: ES MI VIDA PRIVADA. Recuerda en algún momento el grado de categoría  que tiene el ser  que esta dando esos valores?  Haz escuchado: Con la vara que mides serás medido?.  O  no hagas a otros lo que no te gustaría que te hicieran? La amabilidad, la tolerancia,  el agradecimiento, ha sido desplazados por mi personalidad,  mi carácter, y el: quien lo mando a que lo hiciera?. Debemos por empezar a comprender nuestra propia tolerancia, entender que estamos aquí  con unas características que si bien es cierto son perfectas, nuestros pensamientos las han deformado y transformado en errores que tarde o temprano debemos  pasar y pulir para llegar a  tener el ARTE DE SER PERSONA , y ojala sea  en este tiempo, en esta existencia.

Cuando establezcamos que podemos mirar al otro  y  darnos cuenta  que ese otro es nuestro  espejo, que esta en camino  de convertir sus errores en cualidades, cuando diferenciemos las categorías de las personas que nos acompañan, cuando tengamos la sensibilidad de ver al ser humano mas cercano, llamese amigo, relación o familia, como la extensión  susceptible  de  cambios  que cada uno  debemos realizar, cuando entendamos que los valores existen y son para despertar  la chispa divina  que llevamos por  dentro y que debe aflorar para que podamos  transitar libremente  en el universo, entenderemos de una vez  que VIDA PRIVADA  es la que se tiene a nivel no tangible, pertenece al ámbito de la   escala de valores preestablecida  por normas de experiencia y vida,  porque lo demás  esta aquí para utilizarse, usarse, trastearse y sobre todo  para darle entrada al desapego, sea emocional,  o físico, que en ultimas es el que lleva a madurar y saborear el dulce sabor de la experiencia. Lo demás es SOBERBIA.

martes, 13 de septiembre de 2011

EL ARTE DE SER PERSONA

PERSONA.- según el diccionario de la real academia de la lengua, PERSONA es todo aquel individuo de la especie humana. Si hablamos en lenguaje jurídico  es un ser  o entidad capaz  de derechos y obligaciones aunque no tenga existencia  individual o física. Gramaticalmente  persona es la figura que recibe la acción del verbo.

Pero que nombre tan grande para ser persona. Que difícil el ARTE DE SER PERSONA.

Somos especie, como cualquier especie.  Pero  Qué  nos diferencia? Nos diferencia esa racionalidad que no la tiene ningún ser viviente, por eso somos humanos, con nuestra gran perfección. En el orden de lo humano,  hay  categorías, que debemos resolver para poder ostentar ese titulo.  Pasa lo mismo con ser hombre. Se dice que hombre es género masculino, pero bajo ese sustantivo, se esconde algo más. Ser hombre.

Cuando nos referimos al ser persona, independiente del género, estamos bajo un condicionamiento que modela nuestras características, hábitos, y personalidad. Entonces ese arte que tenemos escondido, nunca aflora,  ya que no es explotado y queda  simplemente  en  eso, en  especie. Bajo nuestra capa morfológica, queda muerta  toda la energía que densamente hemos reciclado. Podríamos dar más.

Pero con nuestras  errores,  carencias y desbordes  emocionales,  donde continuamente  nos cargamos  de odios, rencores, envidias, egoísmos, idolatrías,  vicios,  y que paseamos  en aras de conseguir el respeto de los que nos rodean, es  dudoso    que el ser humano empiece  a  conocerse. Cuan difícil es apreciar la energía que lo lleva a andar en este gran camino de la vida. Estamos ante el gran poderío  el ego, el YO.

Analizamos  el YO; si no cohabitamos con el, qué  queda?  Solo una gran masa de músculos, corriente sanguínea, y grasa. No hay más. Atrás queda el poder; pensar que pudimos  moldearnos como cuando un artista moldea su arcilla, o extiende su pincel sobre el lienzo. No nos gusta moldearnos, no nos gusta, saltar en tinta. Es tan difícil.

Entonces, salta la idea fugaz del cambio, Quien soy. Estoy aquí con mi existencia, física, o hay algo mas que debo cambiar? Todos cumplimos misiones, destinos, así sea cualquier especie. Pero la gran carga recae en  el humanoide, que no ha aprendido a diferenciarse de  otras especies. Pero en nuestra misión,  esta el surgir, el crecer, el saber que vamos pasando poco a poco para convertirnos  en esa chispa que ondea  para ayudar a salvar el mundo.

Entonces somos personas?,  desde este punto de vista, sin crecimientos meritorios, espirituales, que estamos haciendo? Nos hemos acostumbrado a ser fulano de tal, nos hemos acostumbrado a ser nombrados por un apellido, por  un titulo,  pero en realidad eso es ser persona?

Cuando  decidí empezar a hacer mi blog de comentarios, no pude dejar de lado este interrogante que me llevo a  crear mi página con el nombre EL ARTE DE SER PERSONA.

Entonces cuando  pensemos en modificar los ritmos conductuales, cuando llenemos nuestros vacios, cuando prudentemente  caminemos  sin desbordar las emociones, cuando pensemos en ser siempre mejores, entonces si podremos decir que hemos alcanzado por fin el maravilloso ARTE DE SER PERSONA.